Actualizado el 30 de octubre de 2026.
NUEVA YORK. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas no logró renovar este viernes el mandato de la misión de la ONU en el Sáhara Occidental (MINURSO), después de que Rusia vetara un proyecto presentado por Estados Unidos y una propuesta alternativa rusa no alcanzara el mínimo de nueve votos afirmativos.

Dos textos rivales y ninguna resolución
Según el registro oficial de la sesión 10259 del Consejo de Seguridad, el proyecto estadounidense obtuvo 11 votos a favor, pero fue bloqueado por el voto negativo de Rusia, miembro permanente con poder de veto.
Después se sometió a votación el texto ruso. Recibió tres votos a favor, uno en contra y 11 abstenciones. Aunque Estados Unidos votó en contra, la propuesta ya carecía de los nueve votos afirmativos requeridos para aprobarse; por ello, no es preciso describir ese resultado como un veto estadounidense.
Al cierre de la sesión no se había adoptado ninguna resolución. El mandato vigente de MINURSO está programado para expirar el 31 de octubre de 2026, salvo una acción de última hora del Consejo. La expiración del mandato está confirmada como fecha jurídica; sus consecuencias operativas —incluidos plazos, personal y seguridad sobre el terreno— todavía deben aclararse.
Qué proponía cada parte
El borrador de Estados Unidos contemplaba una renovación de un año, un cambio de nombre de la misión y una revisión de su estructura, dotación y recursos. También situaba la propuesta marroquí de autonomía como base de las negociaciones. Rusia sostuvo que ese enfoque prejuzgaba la cuestión de la autodeterminación.
El proyecto ruso planteaba una renovación más directa por doce meses, sin la reorientación política y organizativa incluida en el texto estadounidense. Un análisis previo de Security Council Report documentó las diferencias entre ambas versiones.
Por qué importa MINURSO
La misión fue establecida en 1991, tras un alto el fuego, con el propósito original de preparar un referéndum sobre el futuro del territorio. Marruecos controla la mayor parte del Sáhara Occidental y propone autonomía bajo su soberanía, mientras el Frente Polisario reclama la independencia. Las hostilidades de baja intensidad se reanudaron en 2020.
El desacuerdo no resuelve ninguna de esas posiciones. En cambio, abre un periodo de incertidumbre para la presencia internacional que ha servido como mecanismo de observación y contención en un conflicto prolongado. La situación requiere seguimiento: que expire el mandato no significa automáticamente que todo el personal abandone el territorio de inmediato, ni permite anticipar por sí sola una escalada militar.
Hechos confirmados y asuntos pendientes
- Confirmado: Rusia vetó el proyecto estadounidense, pese a sus 11 votos favorables.
- Confirmado: la propuesta rusa obtuvo solo tres votos a favor y no fue adoptada.
- Confirmado: el mandato vigente vence el 31 de octubre.
- Pendiente: las decisiones administrativas sobre personal, activos y funciones de la misión.
- Pendiente: si el Consejo intentará negociar un nuevo texto y cuándo podría hacerlo.
Cápsula profética: justicia antes que ventaja política
“Pero corra el juicio como las aguas, y la justicia como impetuoso arroyo.”
Amós 5:24, Reina-Valera 1960
En su contexto, el profeta Amós reprende a una sociedad que mantenía actos religiosos mientras toleraba injusticia, abuso y corrupción. El versículo no ofrece una clave cronológica para identificar un cumplimiento profético en una votación diplomática; exige que la justicia sea continua y real, no una fórmula ocasional.
La relación prudente con el presente está en el criterio moral: una solución duradera para el Sáhara Occidental debe atender la dignidad y la seguridad de la población, respetar la verdad de los hechos y procurar una negociación justa. Este episodio aislado no prueba el cumplimiento de una profecía bíblica, pero sí recuerda la responsabilidad de las potencias cuando sus rivalidades afectan a pueblos que llevan décadas esperando una salida.



