La Organización Meteorológica Mundial prevé que El Niño continúe fortaleciéndose y alcance su punto máximo alrededor de diciembre. El pronóstico sitúa en aproximadamente +3,7 °C la anomalía promedio de la temperatura superficial del mar en la región Niño 3.4 durante octubre-diciembre, mientras NOAA calcula una probabilidad del 83 % de que el episodio supere la intensidad de los eventos registrados desde 1950.

Los hechos
- El boletín estacional de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), publicado el 8 de octubre, proyecta una anomalía promedio de alrededor de +3,7 °C en la temperatura superficial del mar de Niño 3.4 para el trimestre octubre-diciembre. El calentamiento podría alcanzar su punto máximo en diciembre.
- En su diagnóstico del 8 de octubre, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) estimó en 83 % la probabilidad de que el evento alcance o supere el umbral de intensidad histórica definido por la institución para octubre-diciembre. Es una proyección probabilística, no una certeza.
- La OMM advierte que el fenómeno puede alterar los patrones de lluvia y favorecer temperaturas superiores al promedio en numerosas zonas. Según la región, esto puede aumentar el riesgo estacional de sequías o inundaciones; no significa que esos impactos ocurrirán de la misma manera en todos los países.
Contexto
El Niño se desarrolla cuando las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial central y oriental se calientan de forma persistente, lo que influye en la circulación atmosférica y puede modificar las lluvias y temperaturas en distintas partes del mundo. La cifra de +3,7 °C corresponde a una anomalía prevista en la temperatura del océano en la región Niño 3.4; no representa un aumento de esa magnitud en la temperatura del aire mundial.
Los pronósticos describen tendencias para temporadas y regiones amplias. La lluvia, la sequía y otros efectos concretos dependen también de las condiciones locales y deben evaluarse con los avisos meteorológicos de cada país.
Cápsula profética
En Lucas 21:9-11, Jesús menciona conflictos, hambre y pestilencias dentro de su enseñanza sobre los acontecimientos difíciles, y también exhorta: «no os alarméis», porque «el fin no será inmediatamente». Ante pronósticos de sequía o inundaciones, este pasaje invita a la vigilancia, la solidaridad y la preparación responsable. El fortalecimiento de El Niño puede servir como llamado a cuidar a las comunidades vulnerables, pero un fenómeno climático por sí solo no demuestra el cumplimiento de una profecía ni permite fijar fechas. Leer Lucas 21:9-11.
Información actualizada al 14 de octubre de 2026.



