Vista panorámica de la ciudad de Taiz, Yemen

Taiz queda sin ayuda para 600.000 personas mientras se agrava el asedio

Vista panorámica de la ciudad de Taiz, Yemen
Vista de archivo de la ciudad de Taiz, Yemen; no corresponde a los hechos descritos en esta actualización. Foto: Rod Waddington / Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0.

Actualizado el 29 de octubre de 2026.

La crisis humanitaria en Taiz, la tercera ciudad más grande de Yemen, se agravó después de que los combates y el cierre de las principales rutas dejaran a más de 600.000 personas dependientes de ayuda fuera del alcance del Programa Mundial de Alimentos (PMA).

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El organismo de Naciones Unidas advierte que las reservas de harina de trigo están casi agotadas y que los alimentos disponibles en los mercados podrían durar poco tiempo si las restricciones continúan. El gobernador de Taiz, Nabil Shamsan, afirmó este jueves que la ciudad ya padece hambruna. Esa declaración describe la gravedad percibida por la autoridad local, pero no equivale todavía a una clasificación técnica formal de hambruna bajo el sistema IPC.

Alimentos, agua, combustible y hospitales bajo presión

El PMA señala que unas 800.000 personas han quedado fuera de su alcance en Taiz y otras zonas afectadas de la costa occidental. Más de 600.000 están en la propia ciudad y dependen de asistencia humanitaria.

Diez de los dieciséis distritos de Taiz ya habían sido clasificados en nivel de Emergencia —fase 4 del IPC—, un escalón por debajo de Catástrofe/Hambruna. El PMA informa que el 74 % de los hogares yemeníes no puede cubrir sus necesidades básicas de alimentación y que 18,3 millones de personas enfrentan inseguridad alimentaria aguda en el país.

Human Rights Watch documentó escasez severa de combustible, comida, agua, medicinas y gas para cocinar. Médicos y trabajadores humanitarios describieron hospitales con poco oxígeno, anestesia y combustible para generadores. La organización atribuye el deterioro principalmente al cerco de las fuerzas hutíes y advierte que usar el hambre contra civiles puede constituir un crimen de guerra.

Versiones enfrentadas sobre el cerco

Las fuerzas hutíes rodean Taiz desde 2015, mientras el gobierno reconocido internacionalmente mantiene el control del centro de la ciudad. Human Rights Watch afirma que, desde comienzos de octubre, el cerco se cerró y la última gran ruta de abastecimiento fue atacada y bloqueada.

El líder hutí Abdul Malik al-Houthi rechazó que exista un asedio contra la población. Sostuvo que las rutas permanecen abiertas para alimentos y necesidades humanitarias y que sus fuerzas solo buscan impedir el suministro de armas. Esa posición contradice los testimonios recopilados por Human Rights Watch, los partes del PMA y las declaraciones de las autoridades locales.

Un ataque deja al menos 13 muertos, según autoridades hutíes

El Ministerio de Salud administrado por los hutíes informó que un ataque aéreo saudita en el oeste de Taiz mató al menos a trece personas este jueves. Associated Press difundió el balance, pero la cifra y la atribución no habían sido verificadas de forma independiente al momento de esta publicación.

Shamsan afirmó además que 271 personas han muerto y 1.129 resultaron heridas desde el inicio de la ofensiva más reciente. Estas cifras proceden del gobierno local y siguen pendientes de verificación independiente. La Organización Internacional para las Migraciones calcula que Taiz recibió alrededor de 124.000 desplazados desde agosto.

Lo confirmado y lo pendiente

  • Confirmado por el PMA: más de 600.000 personas dependientes de ayuda están fuera de su alcance en Taiz; la harina está casi agotada y diez distritos estaban en fase 4 de Emergencia.
  • Documentado por Human Rights Watch: cortes de rutas, escasez de bienes esenciales y riesgo de que el uso deliberado del hambre contra civiles constituya un crimen de guerra.
  • Atribuido a autoridades locales o hutíes: la declaración de hambruna, los balances acumulados de muertos y heridos y las trece muertes del ataque aéreo.
  • Pendiente: una evaluación IPC que determine si se cumplen los criterios técnicos de hambruna y una investigación independiente de los ataques recientes.

Cápsula profética: compartir el pan y no ignorar al afligido

“¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano?” — Isaías 58:7, Reina-Valera 1960.

Isaías 58 confronta una religiosidad externa que practica ayuno, pero descuida la justicia, la misericordia y las necesidades concretas del prójimo. El pasaje llama a convertir la devoción en alimento, refugio y solidaridad.

La crisis de Taiz no demuestra por sí sola el cumplimiento de una profecía específica. Sí interpela a gobiernos, combatientes, iglesias y comunidades a no normalizar el hambre como arma ni ocultarse del sufrimiento humano. La aplicación bíblica es ética y pastoral: proteger al civil y permitir la ayuda es una obligación urgente.

Fuentes

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