Actualizado el 24 de octubre de 2026.

Irán habría elaborado planes detallados para atacar cables submarinos de comunicaciones en el Golfo si Estados Unidos e Israel reanudan una campaña militar de gran escala contra territorio iraní, según dos altos funcionarios de seguridad iraníes citados por Reuters.
La existencia de esos planes no ha sido demostrada públicamente ni confirmada de manera independiente. El reporte se apoya en fuentes no identificadas por razones de seguridad, por lo que debe distinguirse de las advertencias públicas formuladas por funcionarios de la Guardia Revolucionaria iraní.
Amenaza condicionada a una nueva ofensiva
Uno de los funcionarios dijo que Teherán podría atacar los cables y dificultar las reparaciones para prolongar las interrupciones. La amenaza fue presentada como una posible represalia si infraestructura iraní vuelve a ser atacada.
En declaraciones públicas anteriores, dirigentes iraníes identificaron siete cables importantes bajo el estrecho de Ormuz como posibles objetivos. El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Mohsen Rezaei, también amenazó con atacar instalaciones petroleras, centros de datos e infraestructura de inteligencia artificial vinculada a Estados Unidos en países del Golfo si comenzaba una nueva ofensiva.
Estas declaraciones constituyen amenazas oficiales o semioficiales; no prueban que una operación haya sido autorizada, que los medios para ejecutarla estén desplegados ni que exista una fecha prevista.
Impacto regional, no un apagón mundial de internet
Los cables submarinos transportan cerca del 99 % del tráfico internacional de datos, pero Reuters señaló que menos del 1 % del ancho de banda internacional pasa por el estrecho de Ormuz. Por ello, un ataque en esa zona no “apagaría internet” en todo el mundo.
El riesgo más inmediato recaería sobre países del Golfo como Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Bahréin y Kuwait. Cortes múltiples podrían degradar conexiones, transacciones financieras, comercio electrónico y servicios en la nube. Las redes disponen de rutas alternativas, aunque el desvío de tráfico puede reducir capacidad y aumentar la latencia.
El daño físico no sería el único problema. Una guerra podría elevar el costo de los seguros, limitar el acceso de barcos reparadores y retrasar durante semanas el restablecimiento de enlaces. Expertos citados por Reuters consideran que impedir las reparaciones causaría una disrupción más duradera que un corte aislado.
Infraestructura digital convertida en presión geopolítica
La amenaza amplía el campo de una posible escalada desde instalaciones militares y energéticas hacia la infraestructura que sostiene comunicaciones, banca y computación. También busca presionar a gobiernos del Golfo y a empresas tecnológicas estadounidenses con inversiones regionales.
Sin embargo, destruir cables también perjudicaría a Irán, podría afectar a países que no participan directamente en el conflicto y expondría a Teherán a nuevas represalias. Por eso, analistas consideran posible que la amenaza tenga una función disuasoria, aunque no descartan la capacidad material de dañar enlaces situados en aguas relativamente poco profundas.
Confirmado, atribuido y pendiente
- Confirmado públicamente: funcionarios iraníes han amenazado con considerar cables del estrecho de Ormuz como objetivos si infraestructura de su país vuelve a ser atacada.
- Atribuido por Reuters: dos altos funcionarios de seguridad sostienen que existen planes detallados y opciones para impedir reparaciones.
- No confirmado independientemente: el contenido operativo, autorización, capacidad desplegada y calendario de esos presuntos planes.
- Evaluación técnica: el impacto probablemente sería severo en parte del Golfo, pero no produciría un apagón global de internet.
Cápsula profética: buscar el fin de la guerra
“Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra. Que quiebra el arco, corta la lanza, Y quema los carros en el fuego.”
Salmos 46:9, Reina-Valera 1960
Contexto bíblico. El Salmo 46 reconoce la conmoción de naciones y guerras, pero presenta a Dios como quien finalmente detiene la violencia y desarma los instrumentos de destrucción. No ofrece un calendario geopolítico ni identifica infraestructuras modernas.
Relación prudente con la actualidad. La amenaza contra cables submarinos no demuestra por sí sola el cumplimiento de una profecía específica. Sí muestra cómo una guerra puede extenderse hacia servicios civiles indispensables. La reflexión bíblica orienta a buscar contención, diplomacia y protección de la población, no a celebrar una escalada que multiplique el sufrimiento.
Fuentes
- Reuters: funcionarios describen presuntos planes contra cables del Golfo, 23 de octubre de 2026.
- The Guardian: amenazas públicas contra cables, centros de datos e instalaciones petroleras, 22 de octubre de 2026.
- Iran International: alcance regional, rutas alternativas y evaluación técnica de la amenaza.



