Las lluvias intensas en la cuenca del río Paraná obligaron a abrir los vertederos de Itaipú y Yacyretá, y la ANDE inició una apertura preventiva en Acaray e Yguazú. Ya hay familias evacuadas en Ciudad del Este.

Los hechos
- El lunes 12 de octubre, la crecida del Paraná superó la capacidad de regulación de Itaipú. El embalse llegó a su nivel máximo de seguridad, 220,50 metros sobre el nivel del mar, y la usina abrió el vertedero y opera como “usina de paso”, según La Tribuna y ABC Color.
- El superintendente de Operaciones de Itaipú, Silver Guerrero, dijo que la crecida “nos está sobrepasando” y que mantener el vertedero abierto ya es una cuestión de seguridad de la presa: “Tratamos de crear un margen de espera, pero el embalse se llenó y ya no nos queda espacio para regular”. Atribuyó la situación a la combinación de El Niño con el vertido de 52 represas aguas arriba.
- Itaipú descarga entre 18.000 y 19.000 metros cúbicos por segundo. El río Iguazú, que aporta agua al Paraná, pasó de unos 1.500 a unos 9.000 m³/s en menos de 48 horas, porque las lluvias superaron cinco veces las proyecciones, según 1000 Noticias y la Entidad Binacional Yacyretá (EBY).
- Yacyretá empezó el lunes a abrir las compuertas de su vertedero principal: el caudal que llega a la represa ronda los 28.000 m³/s y se espera que siga subiendo. La ANDE inició una apertura preventiva y gradual de Acaray e Yguazú.
- Evacuados en Paraguay: en el barrio San Rafael de Ciudad del Este, 66 familias (unas 200 personas) fueron evacuadas y otras 36 (unas 100) reciben asistencia en zonas de riesgo. Itaipú calcula que unas 100 viviendas serán afectadas. El nivel del río pasó de 108,53 m el sábado a 109,95 m el domingo, y se prevé que ronde los 114-115 m durante cuatro o cinco días.
- Argentina: en Puerto Iguazú el río llegó a 24,30 m, frente a los 11,40 m habituales, y el Parque Nacional Iguazú cerró el acceso a visitantes. El caudal en las cataratas superó los 12.000 m³/s.
- Según ABC Color, se esperan lluvias hasta el jueves y luego un descenso gradual del caudal. La EBY habla de un “Súper El Niño” con probabilidad casi total de persistir hasta comienzos de 2027, con lluvias muy superiores a lo normal en el sur de Brasil, Paraguay y el noreste argentino.
Fuentes: ABC Color (12 de octubre), La Tribuna (12 de octubre), 1000 Noticias (12 de octubre) y Prensa Mercosur (12 de octubre). Información al 12 de octubre de 2026; las cifras cambian día a día.

Contexto
El jefe técnico de Yacyretá (margen derecha), Ronnie Ayala, aclaró que abrir las compuertas no causa las inundaciones: la crecida es un fenómeno natural que la represa solo atenúa para reducir el pico aguas abajo. Las entidades binacionales y la ANDE pidieron a ribereños, pescadores y habitantes de zonas bajas extremar la precaución y evitar las orillas de los ríos Paraná, Acaray e Yguazú. Las cifras de afectados y evacuados que figuran arriba son las que informaron Itaipú y la prensa paraguaya al 12 de octubre, y no incluyen datos de Argentina ni Brasil.

Lectura bíblica
Las inundaciones golpean primero a las familias más cercanas al río y piden una respuesta práctica: ayuda, refugio y oración por quienes lo han perdido todo. Jesús habló de angustia entre las naciones “a causa del bramido del mar y de las olas”, y muchos creyentes relacionan los desastres naturales con los tiempos finales. Sin embargo, las crecidas de los ríos se explican aquí por lluvias y por El Niño, y esta nota no afirma que cumplan una profecía concreta. La Escritura ofrece, ante todo, consuelo y una raíz firme.
“Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confusas a causa del bramido del mar y de las olas.”
Lucas 21:25 (Reina-Valera 1960)
“Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los montes al corazón del mar.”
Salmos 46:1-2 (Reina-Valera 1960)
Esta lectura es una reflexión de fe y no afirma que un hecho concreto cumpla una profecía.



